domingo, 25 de enero de 2009

De la cordillera al mar

***
En noviembre sali al Cajón del Maipo
a buscar un buen lugar donde bañarme.
¿será por acá?
Para esta expedición cambié de montura.
Vamos a ver si es tan chúcara mi mamá.
Cruzamos ríos, subimos cerros ...
... nos perdimos en el bosque ...
... pero por fin llegamos!!
Justo para refrescarnos en el agua de la cordillera.
Ya en el valle, me fui a la casa de mi amiga Matilde.
Me encanta el columpio!
Jugamos en la arena ...
... y me comí mi primera paleta de helado.
Aprovechando el feriado del 8 de diciembre, nos fuimos a Tongoy.
Allá si que había arena!
¿pensarían que yo iba a tragarme esos mariscos?
Ni aunque me llevaran a la caleta de pescadores,
para que viera de donde los sacaban!
Para bajar las empanadas de ostión queso,
buenas son las caminatas por la Playa Grande.
Y aunque mi mamá quería darme besitos ...
... yo preferí jugar a la pinta.
Que pena que se acabó el paseo.
De vuelta en Santiago,
saqué a mis abuelos Carmen y Fede a pasear al zoológico.
Habían muchos animales, pero preferí pasear a caballo.Al lado de la foca, posando con Mauro y mis primos,
Antonia, Simón y Gabriel.
¡Pero que cosa tan rara!
¿y este otro bicho?
Las piruetas de los monos nos dejaron boquiabiertos.
Aquí estoy con mi primo Simón.
Qué tierno, no?
y mis primos piti y p0ti
Pero papá!
dejame mirar al elefante.
Uff! con tantas vueltas quedé seca.
Titi, gracias por el jugo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

De Maracay a Sao Paulo

Octubre estuvo de perlas!
Con la primavera llegaron nuevos aires bolivarianos y con ellos, uno de sus afamados agentes.
En el Parque Bicentenario miramos los cisnes,
aunque no hubo caso que me dejaran meterme a nadar con ellos.

Mientras jugaba, todas estas flores salieron a mirarme.

Un día repetimos el clásico paseo a la Campana.
Con un garrote y un peñasco seguro que no se me acercaba nadie.
A la hora de almuerzo el oligo de mi papá perdió la cuchara!
Así que no me quedó otra que comer con un palo tallado a la cortapluma.
Con o sin cuchara, después igual tuve que dormir la mona.

Mi tío Ja Binfa volvió de una estadía en Sidney.
Para darle la bienvenida nos juntamos en casa del tío Nano.

Mientras Joaquín conversaba con Cristina ...

... a los Sub-5 no nos faltó en qué entretenernos.

Con la Cami y Andrea me quedé esperando a Trini, mi prima nueva.
Pero no quizo asomarse de la guata de su mamá.
Antes de volver a Venezuela, el Lolo necesitaba reponer fuerzas,
así que se dejó caer en el tradicional Kika ...

... acompañado de mis papás y la tía Angélica que venía aterrizando de Sao Paulo

Para una dieta saludable, qué mejor que un menú balanceado
de vegetales, trigo horneado, especias y cebada fermentada.
(el lomo de cerdo sólo es para darle sabor)
Como no todo es comer, salimos con la tía a pasear por el centro.
Acá estamos delante del Museo de Arte Contemporáneo
Pasamos por el costado del Museo de Bellas Artes ...

... y continuamos hacia el Palacio Hidalgo en el Cerro Santa Lucía.
En una de las terrazas del cerro hice un berrinche porque no me dejaban lanzarme ladera abajo.

Para moderar los ánimos,
descendimos hasta el jardín japonés ...

... y desde ahí al barrio Lastarria ...

... donde, en medio de la Plaza Mulato Gil,
hice unas interesantes prospecciones geológicas.

El paseo siguó con los anticuarios ...
... que tenían tantas cosas para inspeccionar, agarrar, romper y triturar,
que terminaron tomándome en brazos.
Donde si pude correr, fue en el Parque Forestal ...

.... sobre la ribera del río Mapocho.
¿quería bañarse la tía Angélica?
y ahora que todos volvieron a sus casas,
¿en qué voy a entretenerme?