viernes, 26 de septiembre de 2008

Apagué mi primera vela!

Empezando julio, justo al comenzar la segunda mitad del año,
me toca apagar las velas.
Por ahora sólo era una, pero aprendí a soplar y la apagué solita.
Me parezco a Joaquín?
Ese día me tenían una torta, por fin probaría una.
Los depravados de mis padres me tenían sin azucar!
mmmm ... me encantó ... y tanto tiempo perdido!
A mediodía llegó la Kiki con una tonelada de regalos.
Me renovó el ropero entero.
Con las pintas nuevas, mi abuela quedó más feliz que yo.
Después llegó mi abuela Carmen, que me llevó mi primer ramo de flores.
Ese día los flojos de mis papás no fueron a trabajar,
así que en la tarde nos fuimos a pasear al parque.
A la hora de la comida me visitó la Titi
El sábado siguiente me celebré con mis amigos,
aunque los vecinos reclamaron por el ruido.
Acá estoy con mi primo Agustín
También estuvo Santiago, la Antonia y Guille.
Se habrá aburrido la Camila?
Después de tantas emociones, mi mamá me peinó y regaloneó harto rato.
Recibí tantos regalos, que al día siguiente todavía estaba
aprendiendo para qué servían algunos de ellos.
La Ale y mis primos pasaron las vacaciones de invierno esquiando en La Parva, gordo,
pero antes de que se regresaran al sur, le celebramos el cumple a mi primo crespo.
Él mismo se cocinó la torta, pero no me quizo contar la receta.
Estaba el tío Mario y la tía Angélica ...
... la Kiki y los abues.
Justo ese día me llegó una encomienda de Irlanda!
Era un chalequito que me tejió Cris con lana mapuche.
Cómo luzco?

sábado, 2 de agosto de 2008

Las Altas Cumbres

Me aburrí de mirar por la ventana del departamento,
así que organicé una salida a los cerros.
Como primer apronte nos fuimos al Manquehuito, donde estrené mi mochila de paseo.
¿Qué tal mi montura?
Lo malo es que empezó a cubrirse todo de nubes
y el frío nos hizo regresar antes de la cumbre.
Después del agotador intento, una siesta es lo que necesitaba.
Para reponer fuerzas nos fuimos a comer rellenitos donde la sisti
Al fin de semana siguiente volvimos al cerro.
Esta vez estaba decidida a lograr la cumbre!
Nos fuimos por la ruta más comprometida ...
Pero conquistamos mi primer cerro, ja!
El Manquehuito de 1.300m y buena vista a los Andes
El día del padre lo celebramos con mi abuelo Carlos en un restorán Mexicano.
Atrás se ve Joaxcotl atacando unos tacos.
Como no hay primera sin segunda, salimos rumbo al cerro la Campana, en la cordillera de la costa.
El camino es lindo, lleno de árboles
Pero lo mejor fue un riachuelo que me encontré.
Tocar el agua es muy divertido ...
¿por qué no me dejaron tirarme de cabeza?
La parada en el agua fue muy larga, por lo que no nos dio el tiempo de seguir hasta arriba.
Un poco más allá nos despedimos de la cumbre.
Total, con unas buenas empanadas en la plaza de Olmué nos olvidamos de la derrota.

viernes, 27 de junio de 2008

Chora de Puerto

Dicen que Valparaíso es el puerto principal, así que exigí que me llevaran a conocerlo.
El día partió con mis papás y Joaquín tomando desayuno en "El Desayunador".
Alguna pregunta sobre el menú?
Luego fuimos al Paseo Gervasoni y al Museo de Lukas.
Claro, mientras todos miran la bahía, yo tengo que mirar al vejete de mi papá!
Recorrimos hartas escaleras en el Cerro Concepción ...
... y fuimos tocados por la luz en el paseo Atkinson.
En Lautaro Rozas conocí la casona donde funcionaba el Resto del Mundo.
Era el restorán de mi tía Paula
Para ver la bahía a ras de agua, lo mejor es el muelle Barón ...
... y si es en brazos de mi mami aún mejor.
En Santiago todos se van a trabajar y me dejan con la Eli.
Acá estamos en la pieza de Joaquín
En abril aprendí a caminar apoyada en los muebles.
Es lo máximo!
Se pueden hacer muchas más cosas ...
... y mirar todo desde arriba, ji ji ji
Un día me preparé para ir al Polo, pero no me llevaron.
Como consuelo recibí la visita de mi tía Ale.
Muy top como siempre.En mayo me subieron al funicular del cerro San Cristóbal y me llevaron a conocer el Zoológico!
Posé con unos parientes lejanos.
Acá mi mamá me dijo que tenía que aprender a sacar las garras.
Pero donde más aprendí fue en la jaula de los monos.
Ni pestañee, así que ahora sé hacer hartas gracias en mi casa.
Doña Jirafa, esas zanahorias serán para nosotras?