miércoles, 30 de abril de 2008

Y así se fue mi primer verano

En febrero aprovechamos que había poca gente para recorrer un poco Santiago.
Un día nos fuimos a almorzar al Alí Baba, que es el restaurante de la mamá de la Katy, en Bellavista.
Mientras vitrineaban no se qué, me dejaron a pleno sol esperando.
Menos mal que el Manolo me llevó a la sombra en el Patio Bellavista.
Al fin de semana siguiente salimos con la tía Nora.
Primero fuimos al Barrio Concha y Toro, donde hay unas casas lindas de la década de 1920 ...
... y después paseamos por la Plaza Brasil, donde vi unos juegos bien entretenidos ...
... y nos tomamos unos jugos para pasar el calor.
También visité a la Sisti.
Acá salgo con el tío mario y la Dani ...
... y acá con la Sisti que se pone feliz cada vez que la voy a visitar.
El 6 de marzo la tía Nora se regresó a Málaga, así es que la noche anterior le hicimos una despedida (la segunda!)
La foto oficial, aunque mi mamá parece que se estaba durmiendo.
Por las tardes me doy mi clásica tina caliente.
Un día me visitó Federico ...
... y hasta me dio la leche.
Aunque ya aprendí a gatear, parece que es más rápido en autito.
De cualquier modo me canso harto.
Lo bueno es que mi mamá siempre me acompaña en la siesta

jueves, 6 de marzo de 2008

De copas

En febrero cumplí 7 meses, motivo más que suficiente para irse de copas!
Para evitarnos los intermediarios nos fuimos directo a la Viña Matetic, en el valle costero del Rosario
Allí, un suizo nos explicó algo del proceso de producción y nos mostró el vanguardista edificio donde se preparan los vinos.
Pasamos frío en la bodega de guarda ...
... y recorrimos las salas donde fermentan los caldos.
¿en cuál de estas copas quedará mejor mi leche?
Para el solazo, el paraguas de la Kiki está imbatible
Luego de recorrer las bodegas, almorzamos en el restaurante de la viña, que está en medio de un parque y al lado de una antigua casona de campo que funciona como hotel.
En la laguna conocí unos bichos grandes y ruidosos que se llaman gansos,
pero la de la foto es mi mami.
¿Que tal mis jamones?
Después de la comilona nos fuimos a Algarrobo, que en pleno verano estaba que ardía de turistas.
Recorrimos el paseo de la costanera ...
... y llegamos hasta la caleta San Pedro, que estaba un poco hedionda a pescado.
El atardecer me puso melancólica, así que le pedí a mis papás que nos regresaramos.
De vuelta en Santiago, recibí la visita de mi abuelo Carlos, mis tías y mi prima Antonia.
Acá salgo con la Cami, que llevó unos pasteles bien ricos.
En la plaza que está cerca de mi casa, me encontré con mi primo Ignacio ...
... aunque parece que se aburrió, porque al rato agarró su coche y se fue.

martes, 4 de marzo de 2008

Qué calor!

Con mis seis meses soy toda una rock star.
Si hasta afiche tengo, gentileza de mi prima Pame
A pesar de la popularidad, igual se me acabaron las vacaciones y tuve que pasar lo que quedaba de enero en Santiago, qué calor!
Para refrescarse, nada mejor que un vino blanco con la tía Nora
Ahora que como, tengo mi propia sillita y a las 11 de la mañana me enchufan en ella para almorzar.
La Eli me hace unas papillas ricas, pero si me descuido se las come mi mamá.
Todavía no sé comer sola, así que el papá me da la comida ...
... y aunque quedo asquerosa, con sopa hasta en las orejas, igual lo paso bien.

Un domingo nos fuimos a la parcela de la Rosario en Paine.
Lo pasé super, vi perros, caballos, pajaritos y hasta me subí por primera vez a un columpio.

Después de almorzar me tiré a la piscina con la Rosario.
Entre ella y mi papá me obligaron a bucear, pero a mi no me gustó mucho.

Por más que traté de explicarle al Joaco que me quería seguir bañando, igual me sacaron del agua.
y pucha! que pena! con ese llanto, este cuento se acabó.

viernes, 15 de febrero de 2008

Siguen las Vacaciones

Que rico es seguir en vacaciones!
Agarré mi piscina y partí a la playa Los Pilos en el lago Caburga.
Lo pasé super jugando con mis primos y caminando con la Ale.
Nos vemos estupendas, no?
Estábamos en lo mejor cuando una nube de humo empezó a elevarse al otro lado del lago.
Era la erupción del volcán Llaima!
No sé si fue por arrancar de la lava, pero al día siguiente nos fuimos a Valdivia.
Mírenme con mi mami frente al Muelle Schuster, sobre el río Calle Calle

En Valdivia visitamos a mis otros primos, Simón y Gabriel.
El primer día dimos un largo paseo por el parque Botánico de la Universidad Austral.
Al día siguiente recorrimos la ciudad, el mercado fluvial, la plaza, el Museo Andwandter, dedicado a la colonización de la zona y el Museo Philippi de historia natural.
También conocí el mar!
Con la tía Maca y mis primos fuimos a la playa Misiones.
Me mojé las patas y lo encontré lo máximo
Mis primos van a clases de equitación pues ñato.
Ahí vi de cerca unos bichos bien grandes que se llaman caballos.
También hicimos un paseo en barco por los ríos Valdivia, Cau Cau y Cruces
Nos fuimos en la proa del Bahía Princesa con Mauro, la Maca, mis papás y mis primos.

El paseo llegó hasta Punucapa, un pueblito que además de Carabineros, tiene una iglesia de madera de 1789.
El sábado en la noche llegó el Joaco. El muy patudo se había quedado carreteando en Pucón.
Así que el domingo partimos a Niebla en la desembocadura del río Calle Calle y esperamos a que apareciera el transbordador ...
... en el que cruzamos el río hacia el sur, hasta el pueblo de Corral.
A penas nos bajamos del transbordador, partimos hacia el sur por unos caminos de tierra que me dejaron entera batida.
Pero valió la pena porque nos encontramos unas playas lindas ...
... y unos ríos preciosos.
Acá se ve a mi papá y el Joaco tirándose un piquero en la desembocadura del río Chaihuín, junto a la Reserva Costera Valdiviana.
Después volvimos a Corral ...
... donde conocimos el Castillo de San Sebastián, que es un fuerte construido en 1678, con que los españoles protegían el acceso al río Calle Calle.
Antes de volver a Valdivia paseamos por la costanera de Corral.
Mientras yo miraba con cara de hambre ellos comieron calzones rotos y papas fritas.
Qué pesados!
Después del mar y los ríos, nos quedaba conocer la Cordillera Mahuidanche, que es la casa de la Selva Valdiviana
Ahí todo es húmedo y verde y los árboles son altos y frondosos
Recorrimos el Parque Oncol, que tiene muchos senderos entre los árboles, aunque embutida en mi morral, yo me dormí varios de ellos.
Escuchamos el canto de muchas aves y vimos algunos chucaos, aunque lo que más me gustó fue esta Ranita de Darwin.
También querían ver el bosque desde arriba, así es que se fueron al Canopy.
Yo no pude acompañarlos porque no habían cascos tan chicos
Joaquín y mi papá, se fueron solos los muy malditos a subir el cerro Oncol, que es el más alto del parque.
Como estaba todo cubierto de nubes, no pudieron ver ni el mar ni los volcanes.
Merecido se lo tenían!
Acá se les ve en el mirador que hay en la cumbre.
Al día siguiente fuimos a conocer otro fuerte español.
Es uno que queda en Niebla y tiene el tremendo nombre. Los españoles lo construyeron en 1671 y lo bautizaron como Castillo de la Pura y Limpia Concepción de Manforte de Lemus, ja.
De todo lo que vi, lo que más me interesó fue mi zapato
Joaquín entró en un trance místico-melancólico.
(Debe haber estado recordando a la Consuelo)
Perseguí a Gabriel y Simón por todo el fuerte, pero ellos corren más rápido
Intentamos ir a la Reserva Nacional Alerce Costero, pero el camino era muy malo para nuestro pobre Fito, así que terminamos conociendo el río Bueno
Fuimos también a la ciudad de La Unión y a su vecina Río Bueno.
En Río Bueno paseamos por la plaza ...
... pero lo mejor fue la fábrica de chocolates tipo Hansel y Gretel.
Y bueno, así se me fueron mis primeras vacaciones, que pena!
Para despedirnos fuimos a la cervecería Kunstmann, donde además de cerveza, venden unos sanguchotes del porte de una bandeja.
Claro que mientras los grandes comían, yo lo pasé mucho mejor jugando con mis primos.